Solamente, amor ciego
con el pobre retablo
y con el corazón hablo.
¿Y con quien juego?
ya estamos en primavera
abierta mano mía,
no la otra como calavera
quiere jugar con la curia.
¡Oh, dejas me un momento
pensar¡Os lo pido por favor,
antes de agotar mi aliento
último,quiero con Dios
hablar:querido Dios mio,
que tu palabra hoy quiera
hablar con mi corazón. Hirió...
Me llenas de alegrías. Era
este pueblo, Dios,cristiano
tan al amor de un retablo,
bañado, no a la mentirosa mano
de un párroco.-Ya no hablo...
ANTINIO PERAL ROMERO.
"CACHITO"
6-8-2001.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario